Tomás (no es su verdadero nombre)
-¡Tomás! – Llamo, buscando col a mirada en la sala de espera del hospital, y veo a una mujer joven que se levanta con un niño en brazos. El niño es vivaz, sonríe, estira los bracitos hacia mi y me dice algo similar a la palabra “hola”. -Pasen- digo, les indico la puerta de la oficina en que atiendo. No es grande, no es bonita, pero trato de que sea acogedora. Nos estamos conociendo, así que le paso juguetes al pequeño, que se siente en el suelo y comienza a gatear, buscando cosas, jugando, ofreciéndoselas a su mamá. En toda entrevista médica hay que escribir una historia, a la que le decimos “anamnesis”. Al construir esta, me entero que, a las 22 semanas, a esta mujer le informaron que el hijo que estaba esperando tenía varias malformaciones de su cerebro. -¿Y qué fue lo que le dijeron los colegas respecto de esas malformaciones que tenía Tomás en el cerebro? -Me dijeron que abortara- la voz apenas logra salir de su garganta. - ¿Cómo? – No pude ocul...





